Friday, June 22, 2007


Nos robaron el Lido


Sentados tú y yo en la última fila, observando el rotativo, mientras afuera en la calle Huérfanos caían miles de hojas que me recordaban que era otoño, una de mis estaciones favoritas... nos reíamos en silencio para no molestar a los de adelante, tomábamos posiciones de cine y tu te reías porque yo en la oscuridad buscaba mis lentes para ver bien nítidas las letras, porque siempre te recordaba que piti no era que sólo tenía problemas para ver un poquito nítido desde lejos...todo esto por la módica suma de $1000; comiendo papas fritas en bolsa y bebidas que entrábamos escondidas en nuestras mochilas para no comprar cabritas...y nunca supe porque nos escondíamos si ni siquiera nos revisaba el guardia o el boletero porque uno leía el diario y el otro intentaba encender su linterna golpeándole las pilas, para acomodar a los espectadores que entraban en medio del rotativo...Luego paseábamos por el centro de Santiago, despacito, comentando las mejores escenas y riéndonos, el tiempo pasaba por nuestros lados, pero no nos afectaba, las hojas seguían cayendo y yo como siempre miraba el cielo mientras caminaba tomada de tu mano,segura, tranquila... observando las alturas de los edificios de nuestra ciudad...Muchos días de esos se me vinieron a la mente cuando con estupor observaba que nos habían robado, que estos malditos lo habían hecho nuevamente...habían hechado abajo las tardes de otoño, las risas, las papitas, la complicidad, el guardia, las entradas en papel barato, el acomodador con su linterna, las caminatas, el cielo, los edificios, los estrenos a luquita...Ahora te miro y te cuento que nos han robado, que nuevamente, que cómo podía ser, tú me miras con esos ojitos tiernos, tratando de consolar mi pena profunda...En ese momento me doy cuenta de que pueden seguir robándonos, que quizás muchas veces más voy a sufrir por esa nobleza que dices que tengo...pero sabes hay cosas que jamás podrán quitarnos, por más que creamos que nos han superado...Nunca podrán robarnos las miradas, los códigos, la complicidad, las risas, el cielo , las caminatas, esto, nosotros, tú y yo, la magia de estar juntos y sentir que el tiempo no pasa, que ellos jamás podrán robarnos la fe, los sueños, la memoria, la historia, el amor...

Te amo...